¿Necesitamos nuevos entornos digitales en educación?

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on TumblrShare on Google+Email this to someone

La transformación educativa pasa por un cambio radical en las pedagogías y los modelos organizativos, y ese es el ámbito en que aspiran a generar disrupción proyectos como XTribe o Mondragon Team Academy. Sin embargo, no es posible el cambio hoy en día (ni lo era hace ya casi una década) si no entendemos la realidad híbrida en que vivimos y como las plataformas y entornos digitales cambian todas y cada una de nuestras prácticas individuales y colectivas. No se trata ya de que digitalicemos nuestras prácticas, si no de que asumamos que lo digital cambia la forma en la que trabajamos, creamos y nos relacionamos. Por tanto, necesitamos que las nuevas pedagogías, sean digitales, analógicas o híbridas, se construyan sobre entornos digitales.

Hasta el momento la inmensa mayoría de plataformas digitales de aprendizaje (desde los enfoques Moodle o Blackboard a los MOOCs) siguen centradas en los procesos educativos convencionales organizados alrededor del consumo de contenidos y gestionados de modo centralizado desde figuras equivalentes a las del profesor (que actúan como curadores, diseñadores, evaluadores…).

Sin embargo, los modelos de aprendizaje se han diversificado enormemente, especialmente con la nueva centralidad, al menos en el deseo y las declaraciones, de los procesos activos, colectivos, centrados en competencias y basados en la producción. Los participantes en estos procesos suelen utilizar plataformas “no educativas” que permiten la gestión de proyectos, la producción de contenidos y la producción de objetos digitales.

La paradoja es que poco a poco la mayor parte de procesos de aprendizaje escapan de las plataformas educativas y buscan su propio camino digital siempre que las instituciones que los controlan lo permiten. En caso contrario suelen generar frustración y resultados mediocres porque la calidad y diversidad de aplicaciones y servicios es muy superior en el mundo exterior que en las plataformas controladas desde las organizaciones educativas.

Si permitimos la libertad de elección, el hecho de que las instituciones educativas no ofrezcan ese tipo de servicios no significa ya una barrera para que los usuarios encuentren alternativas. En este sentido, ¿por qué la ausencia de una oferta propia de los programas e instituciones educativos debería ser un problema? En realidad la integración de entornos digitales especialmente diseñados para ese fin en los procesos de aprendizaje sigue ofreciendo varias ventajas esenciales:

  • facilitar el acceso a aplicaciones y herramientas reduciendo las necesidades de conocimiento y habilidades técnicas para poder desarrollar proyectos;
  • proporcionar un entorno integrado donde poder desplegar las diferentes aplicaciones y servicios necesarios bajo un mismo interfaz e identidad;
  • disponer de paneles de control y sistemas de monitorización e indicadores para el seguimiento de la actividad y producción de las personas y equipos que aprenden.

Además, podemos observar este problema desde otra perspectiva: la de los equipos y organizaciones que desarrollan proyectos y que, aunque no lo denominemos así, están inmersos en un proceso de aprendizaje intenso. Estos equipos presentan necesidades similares a las de los involucrados en programas de aprendizaje activo y por tanto la disponibilidad de herramientas como las que definimos anteriormente podría serles enormemente útil.

Por tanto, no se trata tanto de decidir si necesitamos plataformas y herramientas digitales como de definir cuales son las características de las que necesitamos. Y en segundo término no debemos intentar re-inventar la rueda tratando de construir aplicaciones que replican funcionalidades ya existentes. La estrategia pasa más bien por aprovechar la enorme cantidad y calidad de oferta tecnológica de código abierto existente y de impulsarse en las grandes tendencias tecnológicas que amplían las libertades de las personas y equipos que crean y aprenden en la estela de las libertades del software libre:

  • La independencia de los expertos para usar herramientas digitales.
  • La independencia de la propia tecnología, posible hoy en día con la curación de contenidos (al modo en que lo realiza la comunidad GitHub). La posibilidad de la traducción de cualquier aplicación a un microservicio, su containerización, es la respuesta tecnológica que nos independiza de expertos y tecnologías.
  • La libertad de uso y remezcla de contenidos sin restricciones, que es más posible que nunca gracias a las RESTful APIs.

Por todo lo anterior una serie de personas hemos decidido aliarnos y crear EduCaaS, un entorno digital creativo y de aprendizaje construido sobre las tecnologías de código abierto, microservicios y RESTful APIs. En los próximos posts explicaremos qué es EduCaaS y porque este entorno es nuestra respuesta, crítica y constructiva, a la actual burbuja de la “transformación digital”.

10 comentarios en “¿Necesitamos nuevos entornos digitales en educación?

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede utilizar estos atributos y etiquetas HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>