Elinor Ostrom y las oportunidades del pro-común: un Premio Nobel para la gobernanza de sistemas complejos

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Hoy se ha concedido el Premio Nobel de Economía 2009 que posiblemente ha sorprendido a buena parte de los economistas profesionales. La extrañeza no habrá estado motivada por la concesión a Oliver Williamson (“for his analysis of economic governance, especially the boundaries of the firm“) cuyo trabajo si ha entrado en los últimos años dentro de la ortodoxia de la ciencia economía (pero fue visto como extraño durante mucho tiempo).

Si ha sorprendido mucho más que junto a Williamson reciba el Premio Nobel Elinor Ostrom (wikipedia), politóloga y mujer. Por primera vez este premio recae en una mujer, lo cual ya de por si es sorprendente y dice mucho de los mecanismos de poder y reconocimiento en la academia y en estos mismos premios. Pero además, Ostrom es una científica social verdaderamente transdisciplinar capaz de abordar los problemas liderando equipos que combinan perspectivas de la economía, la antropología, la sociología, las ciencias políticas, y la ecología (que no siendo en principio una ciencia social, estudia procesos que, necesariamente en un planeta dominado por la especie humana, solo pueden ser entendidos si comprendemos el papel del hombre). Pero además ha sabido combinar observación y experimentación, y aproximaciones cualitativas con otras cuantitativas incluyendo sofisticados modelos matemáticos y estadísticos. Ostrom ha sido una de las figuras más destacadas de la nueva economía institucional y de los estudios sobre gobernanza y sostenibilidad de sistemas socio-ecológicos y lleva ya muchos años en el Workshop in Political Theory and Policy Analysis de la Indiana University. Desde hace un tiempo está también asociada con el Center for the Study of Institutional Diversity de la Arizona State University.

A Ostrom le han concedido el Premio “for her analysis of economic governance, especially the commons“. Para mi ha sido una gran alegría. Siendo biólogo, mi trabajo en gestión de recursos naturales siempre ha estado inspirado en las ideas de Ostrom. Los ecosistemas, por su propia naturaleza, presentan necesariamente y en la mayor parte de sus componentes las características de un pro-común o de bienes comunales. Como ha demostrado el trabajo de Ostrom y otros científicos sociales, y algunos ecólogos, el vasto territorio entre los mercados y los estados, es el espacio donde se construyen, en muchos casos de forma no planificada y basada en las negociaciones (“conversaciones“) entre individuos y grupos, instituciones y normas que gobiernan en buena medida nuestras sociedades (uno de sus últimos artículos en Science hace una síntesis de esas ideas). Pero este espacio del pro-común fue obviado por muchos años por los economistas neo-clásicos generando una visión simplista del funcionamiento de nuestros sistemas económicos. Solo en este escenario reducido puede entenderse el debate maniqueo entre estado y mercado que nos ha llevado hasta la actual crisis y en el que siguen instalados buena parte de los dirigentes políticos y de la academia. Por el contrario, el trabajo de Ostrom ha logrado revitalizar el concepto de pro-común y su relevancia para comprender la gobernanza de muchos sistemas complejos, como los ecológicos, los urbanos o la propia Internet

Es precisamente esta confluencia en el funcionamiento de sistemas aparentemente tan diferentes lo que podría explicar las razones de mis diversos intereses. En el caso de los ecosistemas marinos, uno de los objetivos de nuestro grupo ha sido buscar los sistemas de gestión que combinen de modo inteligente sistemas de mercado y comunitarios, y entender el papel que deben jugar las instituciones públicas diseñando las reglas de juego y los sistemas de incentivo adecuados. De un modo similar entiendo las ciudades y los nuevos espacios públicos híbridos (video, transcripción en inglés), donde se integran estado, mercado y acción ciudadana.

Tyler Cowen plantea en Marginal Revolution (What this Nobel Prize means?) la relevancia de este premio:

It’s another homage to the New Institutional Economics and also to Law and Economics. It’s rewarding larger rather than smaller ideas, practical economics rather than abstract theory. It’s a prize somewhat outside of the mainstream. As you probably know by now, Ostrom is a political scientist …

Steven Levitt, que no conocía previamente el trabajo de Ostrom, comenta en el blog Freakonomics del New York Times que esta concesión supone que el premio se está convirtiendo en un “Nobel en Ciencias Sociales”

En el blog Marginal Revolution han dedicado el día ha comentar el trabajo de los premiados. Alex Tabarrok publicó rápidamente un excelente post sobre Elinor Ostrom and the well-governed commons:

Elinor Ostrom may arguable be considered the mother of field work in development economics. She has worked closely investigating water associations in Los Angeles, police departments in Indiana, and irrigation systems in Nepal. In each of these cases her work has explored how between the atomized individual and the heavy-hand of government there is a range of voluntary, collective associations that over time can evolve efficient and equitable rules for the use of common resources.

With her husband, political scientist Vincent Ostrom, she established the Workshop in Political Theory and Policy Analysis in 1973 at Indiana University, an extraordinarily productive and evolving association of students and professors which has produced a wealth of theory, empirical studies and experiments in political science and especially collective action. The Ostrom’s work bridges political science and economics… You can also see elements of Hayekian thought about the importance of local knowledge in the work of both Ostroms (here is a good interview)…

Elinor Ostrom’s work culminated in Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action which uses case studies to argue that around the world private associations have often, but not always, managed to avoid the tragedy of the commons and develop efficient uses of resources. (Ostrom summarizes some of her findings from this research here). Using game theory she provided theoretical underpinnings for these findings and using experimental methods she put these theories to the test in the lab.

For Ostrom it’s not the tragedy of the commons but the opportunity of the commons. Not only can a commons be well-governed but the rules which help to provide efficiency in resource use are also those that foster community and engagement. A formally government protected forest, for example, will fail to protect if the local users do not regard the rules as legitimate.  In Hayekian terms legislation is not the same as law. Ostrom’s work is about understanding how the laws of common resource governance evolve and how we may better conserve resources by making legislation that does not conflict with law.

Para conocer más sobre los premiados y, especialmente sobre el trabajo de Elinor Ostrom:

Y para terminar, hoy debería ser también un buen día para el Medialab Prado y su Laboratorio del Pro-común que llevan ya tiempo trabajando por la contemporaniedad de este concepto y su relevancia cultural, social y política.

2 comentarios en “Elinor Ostrom y las oportunidades del pro-común: un Premio Nobel para la gobernanza de sistemas complejos

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