Conocer la ciudad desde las calles: ciudad real vs. ciudad oficial [A Cidade dos Barrios]

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on TumblrShare on Google+Email this to someone

El proyecto A Cidade dos Barrios ha iniciado su segundo año de actividad “reflexionando sobre o urbanismo dende A Coruña” y han publicado una primera monografía con los resultados iniciales obtenidos en la primera fase. El proyecto está Organizado por el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) (Delegación de A Coruña) y dirigido por el estudio mmasa (blog) liderado por Luciano G. Alfaya y Patricia Muñíz.

Soy miembro del equipo asesor del proyecto y he tenido la oportunidad de colaborar en la monografía con un capítulo en el que reflexiono sobre los métodos para observar y comprender la dinámica urbana realizando un primer análisis de la aproximación que propone el proyecto. La primera parte de la publicación (Textos) está disponible en la web del proyecto y en issuu. La segunda parte está dedicada a los Barrios y recoge los resultados de los talleres (obradoiros) realizados por diferentes colectivos. Esta es la introducción a la monografía y al propio proyecto y a continuación el texto de mi capítulo:

A Cidade dos Barrios é unha Plataforma de Investigación e Reflexión sobre a cidade da Coruña que pretende afondar no micro-urbanismo e nos desexos dos cidadáns para a configuración do espazo público. Foi impulsada pola Delegación da Coruña do Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia e apoiada polo Concello da Coruña, a Diputación da Coruña e a Fundación Caixa Galicia.

Tratase dun experiento “estratificado” que contempla unha serie de accións simultaneas co fin de estimular as reflexións sobre a cidade actual. Está publicación é o rexistro da primeira parte do estudio pero ademáis das actividades aqui recollidas -analisis de varios barrios e obradoiros participativos en distintos puntos da cidade- celebraronse catro conferencias -Andrés Jaque, Katrin Golda-Pontgraz, Losdeldesierto e Alvaro Domingues- que contribuiron no debate plantexado.

Toda a documentación desta publicación asi como os datos base acadados poden atoparse -e (re)utlizarsena web www.acidadedosbarrios.org. O proxecto desenvolvese baixo licencia Creative Commons 3 que permite o seu uso e manipulación sempre que non sexa con fins comerciais.

Conocer la ciudad desde las calles: ciudad real vs. ciudad oficial



Freire, Juan (2010). Conocer la ciudad desde las calles: ciudad real vs. ciudad oficial. En: A Cidade dos Barrios, Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia & estudio mmasa, pp. 20-25. ISBN: 978-84-936924-4-5 [pdf del capítulo]

“… the most inspirational statement I have read in questioning my role as an architect, the skills we are trained to enact as professional designers. This inspirational quote came from the least expected place: the first report to the US congress by General Petraeus, the chief US general in charge, in those days, of the war strategy in Irak. In this report Petraeus suggested to congress that after the experience in Irak, the contemporary US soldier should transform… The contemporary soldier should instead engage the critical proximity of neighborhoods, transforming into an anthropologist, a social worker and versed in many languages! Now, even though this can sound scary, I thought, if the contemporary soldier is transforming why can’t we as architects… we need to appropriate the procedures of the other… not becoming necessarily anthropologists or social workers… but borrowing their procedures so as to operate differently in constructing critical observational research and alternative spatial strategies… In my mind, this is the most fundamental meaning of inter-disciplinarity: not only to share our points of view from the sanctity of our specializations, across the round table of discussion, as we usually do, but to actually contaminate each other with the alternative procedures of each other”

Teddy Cruz [1]

“The bottom line is that no handbook relieves a professional counterinsurgent from the personal obligation to study, internalize and interpret the physical, human, informational and ideological setting in which the conflict takes place. Conflict ethnography is key; to borrow a literary term, there is no substitute for a “close reading” of the environment. But it is a reading that resides in no book, but around you; in the terrain, the people, their social and cultural institutions, the way they act and think. You have to be a participant observer”

David Kicullen [2]

Estas dos citas, aunque nacen de la estrategia militar, se refieren a dos necesidades esenciales que surgen cuando tratamos de obtener conocimiento significativo sobre las realidades urbanas: 1) obtener conocimiento espacial siguiendo la estrategia de un “antropólogo de pie descalzo” con una visión transdisciplinar, y 2) investigar participando en los procesos, aprender desde la acción. Estas son las dos hipótesis que planteo en este texto y que, en mi opinión aborda el proyecto A Cidade dos Barrios, innovando de modo radical respecto a las prácticas habituales del planeamiento urbanístico y la gestión de las ciudades. A pesar de que la masa crítica de prácticas espaciales participativas [3] e interdisciplinares crece, su impacto en el urbanismo oficial sigue siendo extraordinariamente escaso marcando una brecha creciente entre ciudadanos por una parte y políticos y profesionales por otra.

1. Información para el planeamiento y la gestión urbana convencionales

El planeamiento urbano, y buena parte de la gestión de las ciudades, tal como se desarrolla en la actualidad responde a un modelo escasamente participativo (“top-down”) y está monopolizado y controlado por profesionales disciplinares y por políticos y gestores [4]. Pero además de estas limitaciones en los mecanismos de participación, los procesos de planificación cuentan con importantes limitaciones en cuanto al tipo de información sobre la que se desarrollan y que representa modelos simples de la ciudad, caracterizados por:

  • unidades espaciales (“barrios”, “distritos” …) que son autorreferenciales (se definen a priori o de modo arbitrario pero se convierten en la realidad a gestionar) y no responden a la dinámica social;
  • utilizan tipologías “promedio” asignadas a las unidades espaciales y/o a categorías demográficas básicas obviando la elevada diversidad de las sociedades urbanas contemporáneas; y
  • se toman como realidades lo que no son más que hipótesis que han sido definidas a priori y están dotadas de una intencionalidad política (por ejemplo asumir que la calidad de vida o el orgullo de pertenencia sigue un gradiente decreciente desde el centro hacia la periferia).

Para representar estos modelos simplistas se utilizan datos estadísticos oficiales. Como ejemplo, las observaciones sobre flujos (de enorme importancia para entender la movilidad y poder realizar estimaciones sobre los usos del espacio) están basadas en métodos demasiado groseros en su resolución espacial y temporal (unos pocos sensores de tráfico con datos puntuales, estadísticas de transporte público que aportan solo datos agregados por día o mes …). Pero, lo que es aún más importante, la información sobre la ciudad informal está ausente casi totalmente del mismo modo que no se suele disponer de datos sobre el papel de la tecnología y los usos cotidianos del espacio urbano por los ciudadanos.

Este enfoque es cada vez más injustificable en estos momentos con los desarrollos tecnológicos existentes o en los sistemas de monitorización ubicuos (por ejemplo, sistemas de sensores como Pachube [5] o la posibilidad de mapear flujos a partir de trazas de dispositivos GPS o bluetooth).

La información descrita anteriormente, con todas sus limitaciones, es útil dentro de un esquema de planeamiento y gestión centrado en el planeamiento arquitectónico y de infraestructuras y basado en la toma de decisiones centralizada que incorpora solo mecanismos de participación ciudadana “irreales” (burocratizados y limitados casi siempre a lo irrelevante).

Dado que el sistema no necesita, aparentemente, más y mejor información las propias instituciones de gobierno suelen olvidar la necesidad de generar sistemas de información más ricos, detallados y accesibles. De este modo se provoca un bucle perverso: la ausencia de estos sistemas impide cambios en la gestión o al menos sirve de excusa.

2. Realidades urbanas no observadas

La creciente distancia entre la gestión oficial de las ciudades y la vida de los ciudadanos, no hace más que reflejar la existencia de una realidad urbana, vital y dinámica, que pasa inadvertida [6]. Un contexto que se caracteriza por:

  • Las escalas espaciales y temporales relevantes para el ciudadano son mucho más diversas que los datos oficiales. Así, en el caso de las escalas espaciales los ciudadanos habitan en micro-espacios pero al tiempo las grandes escalas grandes (metropolitanas, regionales) son también muy relevantes. Mientras la planificación se mueve habitualmente en la meso-escala, el ciudadano transita por un rango más amplio y se ve afectado especialmente por lo micro y lo macro.
  • Los usos individuales y colectivos del espacio urbano (público y privado); las razones y motivaciones y los valores que las personas asignan a los espacios.
  • Redes sociales (principalmente informales) que conforman la dinámica urbana. Estos procesos informales incluyen el espacio de relación y negociación del pro-común y diversas instituciones ciudadanas (desde equipos deportivos hasta centros auto-gestionados). Estas redes sociales son cada vez más, gracias a la tecnología digital, capaces de generar procesos emergentes de innovación social que muchas veces desafían los paradigmas oficiales del planeamiento.
  • Identidades y subjetividades individuales y colectivas. La ciudad es un agregación de elementos urbanos y culturales que juegan un papel simbólico esencial y que tienen poco que ver con la visión monumental o estética de los espacios públicos.
  • Sobre la ciudad se desarrollar una piel digital [7] consecuencia de las prácticas cotidianas y de la cultura digital de la ciudadanía que forman parte ya parte esencial de la cultura y usos urbanos.

3. Alternativas metodológicas y, finalmente, alternativas sociales y políticas

El urbanismo trabaja sobre la ciudad y en la ciudad y configura, o debería configurar, un ámbito transdisciplinar que combine investigación (observación) y acción (participación). Como alternativa y complemento a la planificación convencional y sus métodos de observación y sistemas de información podemos identificar tres enfoques, complementarios entre si. La aproximación esencial debería estar basada en los métodos de las ciencias sociales (cualitativos y cuantitativos). Además en estos momentos y como comentábamos antes, la tecnología digital ofrece nuevas posibilidades basadas en las redes de sensores (de presencia, actividad y movilidad) y la minería de trazas digitales de la actividad ciudadana [8]. Estos métodos de investigación tienen sentido si se acompañan de una estrategia para la participación basada en los debates públicos y en la intervención colaborativa en la realidad urbana. La observación se constituye de este modo en una de las bases para la identificación de las preguntas relevantes, y el diseño de procesos participativos de debate e intervención urbana, que a su vez son procesos experimentales cuyos resultados ampliarán el conocimiento de la ciudad.

Entre los métodos cualitativos nos encontramos con la observación etnográfica, las narrativas del espacio, los métodos visuales, los mapas colaborativos … La aproximación etnográfica permite transformar la práctica cotidiana en una herramienta de observación directa de la realidad en las escalas relevantes. Su formalización permite la construcción de narrativas del espacio urbano por los propios ciudadanos. De este modo se convierte en una herramienta de investigación, pero también de apropiación de información y espacios y de empoderamiento.

Los métodos sociales cuantitativos como diversos tipos de encuestas, son relevantes si se enfocan en los problemas y escalas relevantes (y se alejan de la “realidad” oficial). De este modo tan importante como los propios métodos específicos es la coordinación de metodologías. Así las etnografías y narrativas permiten la identificación / definición de tipologías y categorías (de ciudadanos, redes y organizaciones; de usos; de espacios) y la identificación y formulación explícita de problemas y conflictos. Las encuestas cuantitativas son útiles para la validación de tipologías, categorías y problemas, y para la cuantificación y estimación de las escalas relevantes.

A Cidade dos Barrios ha estado centrada en esta fase de la investigación en el uso de métodos de investigación social y aunque en realidad las aproximaciones etnográficas no han sido formalizadas, de algún modo sus resultados estaban implícitos en el conocimiento previo del equipo de trabajo con amplia experiencia personal y profesional en la ciudad.

Existen numerosos métodos específicos para la gestión y análisis de la información procedente de la investigación social y espacial. No está en los objetivos de este texto dar una visión amplia de estas metodologías, algo que el propio proyecto A Cidade dos Barrios irá explorando y comunicando con su práctica. Aún así, podemos citar como herramientas y métodos que deben jugar un papel relevante. Entre otros nos encontramos con los cartografías y análisis espaciales mediante Sistemas de Información Geográfica, análisis multivariantes, visualizaciones, …

A Cidade dos Barrios; telefonia Monte Alto

Datos extraídos de las encuestas realizadas en el Barrio de Monte Alto durante el estudio A Cidade dos Barrios a propuesta de Juan Freire.

4. A Cidade dos Barrios: perspectivas de un proceso de investigación y participación en marcha

Este proyecto se puede definir como un proceso imperfecto y de ahí procede su principal valor: su capacidad para introducirse en el tejido urbano y adaptar sus métodos, hipótesis y objetivos al conocimiento que emerge de la interacción con los ciudadanos. Por tanto es un primer paso de una aproximación alternativa a la realidad de la ciudad de A Coruña. En este sentido podemos considerarlo una innovación radical respecto a la forma habitual de entender y hacer la ciudad y puede dar lugar a una “caja de herramientas” genérica para la investigación e intervención urbanas.

Hasta el momento se han puesto en marcha algunas de los métodos comentados antes. Entre otros, en esta fase el proyecto se centra en la realización de encuestas “espacialmente explícitas” (en un doble sentido: se recoge la diversidad espacial de los habitantes de la ciudad y una parte de las preguntas se centran en los usos e identidades espaciales) que recogen preguntas de un amplio panel de personas con experiencias profesionales y personales con el urbanismo y con la propia ciudad de A Coruña. Esta amplia base de datos será sometida a diversos análisis estadísticos y espaciales mediante SIG y generarán visualizaciones sobre la realidad urbana. Simultáneamente, el proyecto está desarrollando talleres para provocar participación ciudadana activa que desemboqué en prototipos de acciones que se conviertan en propuestas urbanísticas y fortalezcan la capacidad colectiva de intervención en la realidad urbana de los ciudadanos.

Algunos resultados preliminares muestran el potencial de la estrategia y pueden resultar incluso sorprendentes para la “realidad” oficial (aunque en muchos casos obvios si se vive la ciudad):

  • los patrones de conexión espacial mediante telefonía revelan grandes diferencias espaciales en el tipo de redes personales y profesionales;
  • el sentido de pertenencia y calidad de vida desafían el paradigma centro-periferia (o parecen corroborar la tendencia a la conversión del centro en un parque temático que se identifica poco con los ciudadanos);
  • se define una estructura espacial identificando los límites entre “barrios” tal como los perciben los ciudadanos. La ciudad aparece como un sistema dinámico basado en flujos de personas e información, más que como una realidad estática;
  • el propio éxito diferencial de los talleres (con niveles de participación muy variables) es un reflejo de la necesidad de un conocimiento previo local y tanto los éxitos como los fracasos nos aportan conocimiento relevante para entender la dinámica social de la ciudad.

[1] Entrevista en Archinect (2007)

[2] David Kicullen (2007). Religion and insurgency. Small Wars Journal.

[3] M. Miessen & S. Basar (eds.) (2009). ¿Alguien dijo participar? Un atlas de prácticas espaciales. Ed. dpr-barcelona.

[4] Peter Hall (2009). Geography and planning: a new version of an old history. New Geographies 1:146-154

[5] http://www.pachube.com/

[6] Freire, J. (2009). Urbanismo emergente: ciudad, tecnología e innovación social. En: Paisajes Domésticos / Domestic Landascapes. Ed. Ministerio de Vivienda, España

[7] Freire, J. (2009). Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos. Pp. 155-165. En: Piensa Madrid / Think Madrid. Ed. La Casa Encendida. Coordinación: Ariadna Cantís & Andrés Jaque, 459 pp

[8] Un buen ejemplo de la utilidad de la minería de trazas digitales en: Girardin, F., Calabrese, F., Dal Fiore, F., Ratti, C., and Blat, J. (2008). Digital footprinting: Uncovering tourists with user-generated content. IEEE Pervasive Computing, 7(4):36–43.

2 comentarios en “Conocer la ciudad desde las calles: ciudad real vs. ciudad oficial [A Cidade dos Barrios]

  1. Saludos:
    La fase de planificación de las ciudades por parte de las Administraciones con competencias para ello, pasa por la concepción de un modelo imaginado -o irreal- que en ocasiones contadas encuentra un débil ajuste entre el producto final y las necesidades de los futuros habitantes de la misma.
    La esperanza se cierne, de forma afable, cuando se estudian detenidamente las diferentes incidencias de la opción escogida -dentro de la discrecionalidad permitida legalmente- y su transposición a la realidad que pretenden representar.
    En ocasiones, asistimos a propuestas demasiado alejadas de los deseos de los moradores que, sin embargo, a fuerza de repensar los espacios urbanos por parte de éstos, se convierten -fuera aparte de situaciones repetitivas y monótonas- en verdaderos centros de vida e intercambio.
    Para finalizar, hemos de tener siempre presente, que al final, las ciudades son utilizadas, usadas e interpretadas por las personas -residentes o no- que a diario se convierten en usuarios de ese producto preconcebido en los distintos despachos…
    Enhorabuena por este magnífico artículo.

  2. Saludos Juan.
    No he dejado de pensar en este artículo y en las posibilidades que puede abrir de cara a una nueva interpretación del concepto urbanístico. Sin embargo, y corrígeme si no estoy en los cierto, se juega con limitaciones de primer orden, entre ellas, la propia morfología de la ciudad o de los espacios habitados…sin lugar a dudas este artículo ha calado en mí.
    Un saludo cordial.

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede utilizar estos atributos y etiquetas HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>