Buenos Aires no deja indiferente

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[Escrito a finales de 2010 después de un breve, pero intenso, viaje a Buenos Aires y cuando aún el proyecto K no existía … pero este texto ya formaba parte de él]

Buenos Aires no deja indiferente. Incluso una visita rápida permite, al observador acostumbrado, descubrir la complejidad, incongruencias, miserias, misterios y maravillas de una ciudad como esta. Quizás el impacto mas brutal se reciba cuando se pasea una mañana de domingo por alguna avenida del centro. Es conveniente salir temprano, antes de que las librerías y algunos otros comercios que abren le devuelvan a la ciudad una cierta normalidad.

La sucesión de edificios nos permite leer una y mil historias en sus fachadas. Casas magnificas, algunas muy venidas a menos, otras reconvertidas en tiendas de grandes marcas. Las aceras cubiertas de papeles de todo tipo, resultado de la vorágine de la noche anterior pero también de las pequeñas pegatinas que cubren muchas paredes anunciando prostitutas. Miles de pegatinas como mensajes claros y brutales, una foto y un numero de teléfono. Miles de pegatinas que un pequeño ejercito pega todos los días para acabar en su inmensa mayoría en el suelo. ¿Que porcentaje llegaran finalmente a manos de clientes? Todo me recuerda a los esfuerzos de los especialistas en marketing online por medir el impacto de los banners. Quizás deberían darse una vuelta por Buenos Aires e indagar en este otro mundo.

Los domingos los sin techo son mas visibles por que el resto de ciudadanos (¿el resto?, ¿alguien les considera a ellos ciudadanos?) abandonan el centro. La colección de cartones, las personas que duermen refugiadas en cualquier portal, los pequeños grupos que dejan pasar las horas mientras tratan de atraer a los turistas con gritos que no hacen mas que acelerar el paso de los que se sienten amenazados … Alguien se sorprendía y preocupaba porque estas escenas son ahora mas comunes que hace unos años. En el fondo estaba proponiendo una versión dramática y brutal del indice Big Mac. Es mas fácil de lo que parece medir la pobreza; la realidad siempre es opaca a las estadísticas de los gobiernos. Pero, ¿para que medir nada si no interesa o no se es capaz de cambiar esa realidad?

[proyecto_K; C1]

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