Mapas y navegadores: ¿sólo una metáfora?

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La metáfora del mapa y el navegador me ha permitido explicar la transición de lo que, exagerando la simplificación, he definido como la transición del mundo analógico al digital (o del 1.0 al 2.0). Mientras el navegador, un agente externo y hasta cierto punto extraño, nos planifica nuestro viaje, el mapa nos empodera para que podamos definir nuestra ruta con ciertas garantías de éxito. Además, en todo caso, mapas y navegadores sólo cartografían una parte del mundo, quedando muchos territorios inexplorados para los que debemos construir nuevos territorios sobre la marcha.

La metáfora sociotécnica invierte la evolución tecnológica: lo más simple, el mapa, representaría la hiper-realidad en la que vivimos (“espacios abiertos, inseguros pero libres y vitales”), mientras que lo complejo, el navegador, representa la (pos)modernidad analógica. Por eso es sólo una metáfora.

Pero la Association of American Geographers Annual Conference se va a ocupar en Abril de 2008 de este tema desde una perspectiva no metafórica, en la sesión Situating Sat Nav: Questioning the TomTom Effect (pdf) organizada por Chris Perkins y Martin Dodge. Nicholas Nova, en Pasta&Vinegar, se plantea lo que podríamos llamar “política del GPS” (“questioning the social effects, cultural meanings and political economy of in-car satellite navigation”):

Comprehensive in-car satellite navigation (Sat Nav) systems have rapidly become affordable and ‘must-have’ mass-market accessories, advertised on television and the focus of ‘scare’ stories in the tabloid press. With their driver’s-eye position, dynamic maps and an authoritative voice telling you where and when to turn, these archetypal geographical gizmos depend on the ‘magic’ locational power of a cluster of unseen satellites and the global reach of corporations marketing the latest consumer fad. SatNav offers technologically sophisticated spatial data models of the world, but the technology quickly sinks into taken-for-granted everyday driving practices, such that its social and political significance is hard to assess. The gadgets themselves take space on the dashboard and windscreens, but also make new senses of space for the driver, well beyond the car. What exactly is the nature of this TomTom effect?

Todo cambio tecnológico supone un cambio cultural. Y toda tecnología es susceptible de usos políticos. El problema empieza cuando el conductor usa el navegador de modo acrítico, incluso cuando la cartografía es errónea o la señal del sistema de GPS es demasiado débil. Mientras, el mapa sigue arrugándose en la guantera.

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