Control, seguridad y modelos abiertos: ¿necesita Internet a sus salvadores?

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En Soitu.es | Piel digital he escrito en varias ocasiones sobre los beneficios y oportunidades que represente el modelo abierto de Internet. Pero existe la otra cara de la moneda: la apertura podría provocar problemas de inseguridad que solo podrían solucionarse con controles más estrictos (sean legales o tecnológicos), que a su vez, irremediablemente, nos llevaría a cerrar, al menos en parte, la red. Este es al menos el argumento que manejan algunos expertos y es sobre este conflicto entre libertad y seguridad sobre el que he escrito en ¿Necesita Internet a sus salvadores? Control y seguridad en un mundo digital.

El ADN de Internet es abierto y generativo gracias a que funciona como un procomún. Este es su prinicipal valor, por la capacidad de innovación y creatividad que ofrece, pero, al menos para algunos expertos, también su mayor riesgo. Este es al menos el argumento de John Zittrain, actualmente profesor de la Universidad de Oxford y co-fundador Berkman Center for Internet & Society en la Universidad de Harvard, que ha desarrollado sus ideas en el libro The Future of the Internet – And How to Stop It, en mi opinión uno de los 42 libros clave para entender Internet. El sitio del libro es un lugar imprescindible para seguir el debate, especialmente en el blog The Future of Internet. Además, el libro, que puede obtenerse y consultar online en Amazon, tiene una versión para descarga gratuita y está disponible en un formato html experimental para su anotación por los lectores.

Cory Doctorow ha realizado en Boing Boing un análisis elogioso del libro aunque muy crítico con las conclusiones de Zittrain. El post Zittrain’s "The Future of the Internet" — how to save the Internet from the Internet abre un debate necesario pero bastante inactivo hasta el momento. Podríamos resumirlo en estas preguntas: ¿es la naturaleza abierta de la red su propia condena? o, por el contrario, ¿es sostenible un modelo abierto tal como lo conocemos? Mientras Zittrain es pesimista, Doctorow es optimista, pero ambos aportan argumentos relevantes.

Para entender el debate, debemos partir del concepto de generatividad de la tecnología digital, que para Zittrain es central si queremos entender la dinámica de Internet. Como explicaba hace ya tiempo haciendo referencia al trabajo de este autor y de otros muchos teóricos y creadores digitales:

Si un sistema abierto, bien conectado y escasamente limitado por reglas de comportamiento dispone de suficiente tiempo, las interacciones entre sus elementos generarán una inmensa diversidad de estructuras y dinámicas. En un mundo digital, los elementos básicos son piezas de código y los resultados de sus interacciones pueden traducirse en casi cualquier artefacto físico o virtual, sean sonidos, imágenes, juegos o el proceso evolutivo, por ejemplo. En todos los casos, la creatividad del sistema depende de su capacidad generativa, no es controlable ni predecible pero si “diseñable” configurando sus propiedades.

Para Zittrain la generatividad es una fuerza positiva que ha posibilitado la emergencia de una desbordante creatividad digital. Pero al tiempo, y como resume Doctorow, “la generatividad contiene las semillas de su propia destrucción, dado que permite a la mala gente apalancar sus intenciones maliciosas”. El spam, el software espía, los ataques de denegación de servicio … son ejemplos de usos perversos posibles por la apertura y generatividad de Internet. Entonces, ¿cómo afrontar el futuro? Por una parte, la red es cada vez más importante en las vidas de los ciudadanos; pero a la vez estas amenazas crecientes conducirán, en opinión de Zittrain, a una marcha atrás reguladora mediante leyes restrictivas que terminarán con los beneficios que ahora ofrece de Internet.

Entre los argumentos pesimistas se encontraría la tendencia al desarrollo de diferentes interfaces o dispositivos “cerrados” ("tethered appliances") que sirven únicamente para realizar unas pocas funciones previamente definidas por sus diseñadores y las empresas que los comercializan. El mundo de la telefonía móvil es un ejemplo de este proceso, tal como explicaban Joi Ito y Enrique Dans. Del mismo modo, el consumo audiovisual ha vivido instalado también en este paradigma, desde los propios televisores, a los reproductores de video, DVD … hasta llegar al los TiVos o el Apple TV. Es esta una batalla aún en curso y si bien es cierto que el iPhone ha demostrado que una estrategia “cerrada” puede competir con éxito, no está claro que este modelo se imponga en el medio plazo o que tras una fase de lanzamiento aborden una futura apertura o incluso que otros modelos de acceso a la Internet móvil, como los que representan Symbian o Android, acaben por imponerse(y por forzar un cambio de estrategia de la propia Apple). Del mismo modo, la televisión y la industria audiovisual tradicional se encuentra en una fase de transición en gran medida traumática en la que lanza mensajes incoherentes en los que combinan la defensa de su tradicional modelo cerrado con acciones de apertura, que parecerían anunciar una supuesta televisión 2.0 (el blog La Nueva Industria Audiovisual es un excelente lugar para seguir esta aventura).

Cory Doctorow tampoco piensa que el futuro esté ya decidido y menos aún a favor de las tendencias regulatorias y regresivas. Para él, parte de estas actitudes y acciones responden a las urgencias autoritarias que vemos en muchos ámbitos de nuestra vida, pero no responden a necesidades reales o a su supuesta eficiencia, casi nunca demostrada. Alejándonos de Internet, encontramos un panorama similar en la escalada de medidas de control y seguridad en aeropuertos y el debate sobre su dudosa eficacia. Y regresando a los dispositivos digitales, la experiencia nos demuestra como muchos diseñados para ser innacesibles a los usuarios esconden en “su interior” sistemas de espionaje de los usuarios. Además, los sistemas de protección, como los sistemas DRM que quieren convertir en cerrado algo abierto por su propia naturaleza, como los contenidos digitales, son enormemente vulnerables, demostrando que los dispositivos no son por si mismos abiertos o cerrados y que son sus diseñadores los que pueden permitir o no usos más o menos generativos.

El gurú de la seguridad Bruce Schneier ha añadido más argumentos para rechazar las razones de protección como explicación a la supuesta necesidad de sistemas y dispositivos cerrados. En I’ve Seen the Future, and It Has a Kill Switch argumenta que en el caso de la industria del entretenimiento esta tendencia responde a la oportunidad de negocio que supone controlar a sus espectadores a través de los dispositivos donde consumen sus productos:

Es comparativamente fácil hacer este trabajo [de control de los usuarios] en sistemas cerrados especailizados — OnStar, aviónica, hardware militar– pero mucho más difícil en sistemas abiertos. Si piensas que la visión de Microsoft podría proporcionar diseños seguros, todo lo que tienes que hacer es fijarte en la desalentadora eficacia de los difernetes sistemas de protección de derechos digitales [DRM] o de protección anti-copia que hemos visto a lo largo de los años…

Y esta es la clave para comprender el sistema. No enloquezcas con las historias de terror sobre sistemas inalámbricos en aviones o en hospitales … Se trata realmente de empresas de medios que desean ejercer su control sobre tu electrónica. No quieren prevenir que de repente grabes películas o conciertos, quieren que tu nueva televisión respete las “buenas maneras” en tu ordenador, y no permitirte la grabación de programas. Quieren que tu iPod rechaze cortesmente la copia de música a otro ordenador que no sea el tuyo propio. Quieren hacer valer su definición legislada de los buenos modales: controlar lo que haces y cuando lo hace, y cobrarte repetidamente por estos privilegios siempre que sea posible.

Scheneier analiza frecuentemente en su blog Security Matters casos en los que es posible observar las relaciones entre seguridad y sistemas abiertos a la vez que proporciona numerosos argumentos contra la tendencia a la regulación restrictiva. En relación con el debate sobre el futuro de Internet son interesantes las ideas sobre las ventajas de una wifi abierta, Steal this WiFi, donde tal como explicaba Enrique Dans: “hace un pragmático y riguroso análisis de riesgos y concluye dando sus razones para mantener su red doméstica completamente abierta y sin contraseña de ningún tipo”. En esta misma línea Schneier explica que la la última operación contra las FARC del gobierno colombiano ha demostrado que Internet hace más viables los ataques territoristas pero también las respuestas antiterroristas.

Parece que deberíamos desterrar el determinismo tecnológico, sea utopico o distópico, y pensar en un futuro mucho más abierto. No es de extrañar que sea así cuando tratamos con tecnologías y prácticas culturales y políticas aún “en construcción”. Pero algunos de los argumentos que hemos comentado aquí deberían hacernos desconfiar de aquellos que quieran “salvarnos” restringiendo y controlando muchos de los usos de Internet.

4 comentarios en “Control, seguridad y modelos abiertos: ¿necesita Internet a sus salvadores?

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